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SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIAPAS, Mexico
MIS LIBROS: Olivos y Acebuches (cuento), Con un padre me basta (novela), Hablarán nuevas lenguas (poesía),Mar de cristal transparente (novela), Muy Intimos Quadernos (novela), Siete casos en busca de un psicólogo

viernes, 27 de enero de 2012

FOCO ROJO



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¡Qué fácil es perder nuestra autoestima! ¡Qué fácil dejar de querernos y qué difícil el camino para volvernos a amar! Cuando perdemos la autoestima podemos convertirnos en el títere de cualquiera, sobre todo de las personas más cercanas a nosotros: los hijos, los mismos padres, la pareja y hasta los “amigos”.

El listado que sigue se refiere a las características del abusador (o de la abusadora) porque en este caso hay absoluta igualdad de género. Suele, eso sí, suceder más en las relaciones de pareja que en otras.

• Deseo de control: vive obsesionado por ejercer el dominio entre quienes lo rodean, especialmente hacia quienes viven con él. Argumenta: “yo controlo todo para que vivamos bien” (La causa subyacente es miedo)

• Celos patológicos que pueden convertirse en una obsesión. De estos celos patológicos mi sabia abuelita decía: “fíjate bien hija, viejo celoso = viejo mañoso”

• Aislamiento: impone el aislamiento social de su entorno familiar y de amistades; una vez que se ha cerrado el cerco se acrecienta el dominio sobre su víctima, y no es casual que la mujer exprese que su casa se convierte en una verdadera cárcel.

• Hay amenazas y/o chantajes para que sus comportamientos no trasciendan al exterior.

• “Divide y reinarás” enemista a su víctima con su propia familia, genera competencia entre sus hijos.

• Abuso de alcohol, drogas, medicamentos. Tendencia a la adicción.

• Violencia generalizada: hacia la mujer, hacia los hijos, hacia terceros, con las mascotas, al volante.

• No cumple las promesas ni los pactos, tiene dificultad para acatar normas y límites.

• Cambios súbitos e impredecibles de humor: en un momento está bien y rápidamente explota.

• Para mostrar su enojo y su poder destruyen objetos, principalmente aquellos significativos para el otro (fotografías, títulos universitarios, documentos legales, etc.)

• Utiliza tácticas de espionaje o contrata a terceros: conversaciones grabadas, control del otro a través de los hijos, compañeros de trabajo, familiares y amigos.

• Simulacros de irse y volver.

• Su lenguaje a menudo presenta un contenido sexualizado y cosificante hacia la víctima.

• Tiene dificultades y conflictos en el ámbito laboral (siempre es la víctima).

• Anónimo: no siempre se identifica, recurre a terceros para enviar mensajes o llama y cuelga.

• También tiene muy baja autoestima y mucha inseguridad.

• Da dobles mensajes: te hablo y luego te ignoro, y luego te hablo, y así…

• Dependencia emocional de la víctima, no puede ni pensar en ser abandonado.

• Amenaza con suicidarse si lo abandonan.

Si vivimos con alguien que tiene una o más de estas conductas hacia nosotros:

FOCO ROJO. SOLICITUD DE AYUDA URGENTE.

1 comentario:

  1. ¿Quén no ha sido víctima, alguna vez, de un abuso como el que describes?. Lo peor es que cuando ésto sucede tanto la víctima como el victimario no son concientes de la situación en la que viven. Se necesitan mucha madurez y sufrimiento para poder admitir cualquiera de estos dos papeles y mucho coraje para solicitar ayuda profesional para superarlo. Se debe admitir, también, que ambos personajes tienen responsabilidad en una relación como ésta. Gracias por compartir tu sabiduría como profesional y como persona.

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